La bodega cuenta 48 hectáreas de viñedo en la zona más noroccidental de La Rioja Alta en las localidades de Sajazarra, Villaseca de Rioja, Galbárruli y Castílseco, disfrutan de un microclima único.
Las fincas más emblemáticas como Galdara, La Roma, Los Corrales y Fuente Negra, situadas entre 500 y 700 metros de altitud, se encuentran en la falda sur de los Montes Obarenes, al abrigo de los vientos del norte.
En esta región extrema, de suelos arcilloso-calcáreo, en secano y con variaciones de temperatura de 20 grados entre el día y la noche, se cultiva el tempranillo, con presencia de graciano, mazuelo y garnacha, siguiendo técnicas de cultivo diseñadas para obtener la máxima expresividad de la uva de la zona.
Son tierras en el límite del cultivo de la vid, donde el cuidado de las fincas es más delicado, pero, a cambio, se obtiene más calidad y singularidad y una mayor tipicidad.
Además, el extremo cuidado de la vid exige la ausencia de riego, la realización de severos aclareos de uva, deshojados y pinzamientos de los racimos para limitar así al máximo el rendimiento.
Las viñas más viejas superan los 60 años y el nuevo viñedo los 18.